
SOAR
La promesa estadounidense sigue inconclusa, pero no se ha agotado.
Una declaración renovada de igual dignidad, libertad, autogobierno, ciudadanía compartida y oportunidades para que todas las personas se desarrollen plenamente.
Un momento de renovación
Estados Unidos ha llegado a su 250.º aniversario sin certezas sobre su futuro. SOAR parte de una convicción sencilla: los principios de libertad, igualdad y gobierno del pueblo no han quedado obsoletos. Su promesa sigue inconclusa.
Esta declaración pregunta qué significan esos principios cuando se aplican plenamente, por igual y con honestidad a todas las personas.
«La igualdad no significa uniformidad».
Los principios fundamentales
Igual dignidad
El valor humano no se clasifica según la raza, religión, sexo, ascendencia, riqueza, identidad, capacidad o posición social.
Libertad recíproca
Nadie puede reclamar para sí una libertad o protección que negaría a otra persona bajo la misma ley.
Ciudadanía compartida
Estados Unidos no pertenece más plenamente a una raza, religión, clase social, facción, región o forma de familia que a otra.
Poder sujeto a rendición de cuentas
La autoridad política debe permanecer limitada, sujeta a la ley, temporal y transferible pacíficamente.
Prosperidad sin dominio de la riqueza
La iniciativa empresarial y el éxito merecen respeto. El poder económico no confiere soberanía política.
Desarrollo humano
Una sociedad sólida ofrece a más personas la libertad y las oportunidades de desarrollar sus capacidades y contribuir.
«Amar lo propio es honorable. Despreciar a los demás no es patriotismo».
Una declaración, no una campaña
SOAR se fundamenta en principios cívicos, no en la lealtad a un partido, candidato, movimiento o facción.
Su propósito es ofrecer una declaración duradera de igualdad de ciudadanía, gobierno constitucional, libertad recíproca y dignidad humana, válida más allá de cualquier coyuntura política.
«La soberanía de un pueblo libre no es una propiedad transferible».
La tarea sigue inconclusa
Una civilización digna de llegar a otros mundos no solo habrá dominado la propulsión. Habrá aprendido a ayudar a cada ser humano a desarrollar plenamente su potencial.